La negociación salarial incomoda a casi todo el mundo, pero es una de las conversaciones más importantes de tu carrera. Un candidato que negocia bien puede conseguir entre un 10% y un 20% más que uno que acepta la primera oferta sin rechistar.
Quien da el primer número en una negociación pierde ventaja. Cuando te pregunten cuánto quieres ganar, intenta siempre que sean ellos quienes revelen el presupuesto primero.
Lo ideal es hablar de salario cuando ya te han dejado claro que estás entre los candidatos finalistas. Cuanto más interesados estén en ti, más poder de negociación tienes. En las primeras fases del proceso, evita dar cifras concretas.
Antes de cualquier entrevista, investiga el mercado. Fuentes útiles en España:
Cuando tengas que dar una cifra, da siempre un rango en vez de un número exacto. El rango mínimo debe ser lo que aceptarías, y el máximo lo que realmente quieres. Los reclutadores tienden a quedarse en la mitad baja del rango, así que empieza alto.
Si el salario base tiene poco margen, negocia el paquete completo: días de teletrabajo, días de vacaciones adicionales, formación pagada, bonus, horario flexible, ticket restaurante o seguro médico. A veces estos beneficios equivalen a varios miles de euros anuales.
No la rechaces en el momento. Pide tiempo para pensarlo, muestra entusiasmo por el proyecto y propón un número concreto con argumentación: "Me entusiasma mucho esta oportunidad. Dado mi experiencia en X y Y, estaría más cómodo con 42.000€. ¿Hay margen para acercarnos a esa cifra?"
Recuerda: cuanto más alto sea tu porcentaje de compatibilidad con la oferta, más argumentos tienes para negociar. Un candidato con un 85% de match tiene mucho más poder que uno con un 50%. Comprueba tu compatibilidad antes de la entrevista.