Si llevas tiempo enviando CVs y no recibes respuesta, probablemente tu CV está siendo descartado antes de que ningún humano lo lea. La culpa es del ATS (Applicant Tracking System), un software que usan la mayoría de empresas medianas y grandes para filtrar candidatos automáticamente.
Un ATS es un programa que recibe tu CV, lo analiza y lo puntúa según su compatibilidad con la oferta. Si tu puntuación no supera un umbral mínimo, tu candidatura se descarta automáticamente. Ni un reclutador lo verá.
El sistema busca principalmente palabras clave que coincidan con la descripción del puesto. Si la oferta pide "gestión de proyectos" y tu CV dice "coordinación de equipos", el ATS puede no reconocerlo como equivalente.
Dato importante: según estudios de selección de personal, más del 70% de los CVs son descartados por un ATS antes de llegar a un reclutador humano.
El CV perfecto para el ATS es simple, limpio y directo. Una sola columna, tipografía estándar (Arial, Calibri, Times New Roman), sin fotos, sin iconos decorativos y con las secciones bien diferenciadas.
Esto no significa que tu CV tenga que ser feo. Puedes tener un CV visualmente atractivo en formato de una columna. Lo importante es que el texto sea legible por una máquina.
El mayor error que comete la gente es enviar el mismo CV a todas las ofertas. Cada oferta tiene sus propias palabras clave. Dedica 10 minutos a ajustar tu CV para cada candidatura, añadiendo las keywords específicas de esa oferta.
Consejo: usa AnalizaCV para comprobar automáticamente qué keywords te faltan antes de enviar tu candidatura.
Pasar el filtro ATS no es difícil una vez que entiendes cómo funciona. La clave está en usar las palabras exactas de la oferta, mantener un formato simple y personalizar tu CV para cada candidatura. Con estas técnicas, tu CV llegará a manos humanas y podrás demostrar todo tu potencial.